Principales trastornos sexuales y psicosexuales: qué son y cómo abordarlos

Los trastornos sexuales y psicosexuales son problemas que pueden afectar la vida sexual y emocional de las personas. Existen diferentes categorías de trastornos sexuales, como las disfunciones sexuales, las parafilias y los trastornos de identidad sexual.

Trastornos sexuales y psicosexuales, ¿qué son?

Los trastornos sexuales pueden ser agrupados en diferentes categorías, lo que nos ayuda a comprender y clasificar estos problemas. Las categorías principales incluyen las disfunciones sexuales, las parafilias y los trastornos de identidad sexual.

Disfunciones sexuales durante el acto sexual

Las disfunciones sexuales pueden afectar a hombres y mujeres, causando dificultades y preocupaciones en el acto sexual. Algunos de los trastornos incluidos en esta categoría son:

Falta de interés o deseo sexual

La falta de interés o deseo sexual, conocida como trastorno del deseo sexual hipoactivo, se caracteriza por una disminución significativa en el deseo sexual, lo que puede llevar a una falta de motivación para participar en actividades sexuales.

Dificultades en la excitación sexual

Las dificultades en la excitación sexual pueden manifestarse en la incapacidad de lograr o mantener la excitación adecuada durante la actividad sexual. Esto puede incluir problemas en la respuesta fisiológica, como la lubricación vaginal en las mujeres o la erección en los hombres.

Problemas de erección en hombres

La disfunción eréctil, también conocida como impotencia sexual, se refiere a la dificultad persistente para lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener relaciones sexuales satisfactorias.

Eyaculación precoz en hombres

La eyaculación precoz se caracteriza por la incapacidad para controlar el momento de la eyaculación, lo que resulta en una eyaculación prematura y antes de lo deseado durante el acto sexual.

Dificultades en el orgasmo

Algunas personas pueden experimentar dificultades para alcanzar el orgasmo durante la actividad sexual. Esto puede ser conocido como anorgasmia y puede manifestarse en hombres y mujeres.

Parafilias: Deseos y comportamientos sexuales atípicos

Las parafilias son trastornos caracterizados por deseos y comportamientos sexuales atípicos, que pueden causar angustia o dificultar el funcionamiento personal y social. Algunos ejemplos de parafilias son:

Fetichismo

El fetichismo se refiere a la excitación sexual recurrente e intensa hacia un objeto inanimado o una parte específica del cuerpo, que no suele ser considerado sexualmente estimulante para otras personas.

Exhibicionismo

El exhibicionismo implica la excitación sexual al exponer los genitales a otras personas sin su consentimiento. Generalmente, la persona que exhibe se siente excitada por la reacción de sorpresa o shock de la audiencia.

Sadismo y masoquismo

El sadismo se caracteriza por experimentar excitación sexual al infligir dolor físico, emocional o psicológico a otra persona. Por otro lado, el masoquismo implica la excitación sexual al recibir dicho dolor o sometimiento.

Frotteurismo

El frotteurismo se refiere a la excitación sexual obtenida al rozar o frotar los genitales contra una persona sin su consentimiento, generalmente en espacios públicos y con la intención de obtener gratificación sexual.

Trastornos de identidad sexual: Incongruencia con el género asignado

Los trastornos de identidad sexual se caracterizan por una incongruencia entre el género asignado al nacer y la identidad de género sentida por la persona. Algunos trastornos asociados incluyen:

Transexualidad

La transexualidad se refiere a la condición en la cual una persona experimenta una profunda incongruencia entre el género asignado al nacer y su identidad de género, lo que puede llevar a la búsqueda de tratamientos médicos y quirúrgicos para adecuar su cuerpo a su identidad de género sentida.

Trastorno de identidad de género

El trastorno de identidad de género se caracteriza por una marcada incongruencia entre el género asignado al nacer y la identidad de género experimentada, lo que puede causar angustia significativa y dificultades en diversos aspectos de la vida de la persona.

Tratamiento y ayuda profesional para los trastornos sexuales

Cómo abordar los trastornos sexuales

El tratamiento y la ayuda profesional, mediante terapia sexual, desempeñan un papel fundamental en el abordaje de los trastornos sexuales. Existen diferentes enfoques y técnicas utilizadas por los especialistas en este campo, que se adaptan a las necesidades individuales de cada persona. A continuación, se presentan las principales opciones terapéuticas:

Terapia sexual: Enfoques y técnicas utilizadas

  • La terapia sexual se centra en tratar los trastornos sexuales a través de un enfoque psicoterapéutico específico. Los terapeutas sexuales utilizan técnicas de comunicación, educación sexual y reestructuración cognitiva para abordar los problemas sexuales y promover un cambio positivo.
  • Se pueden emplear técnicas de respiración, relajación y mindfulness para ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la respuesta sexual.
  • En algunos casos, se pueden utilizar ejercicios específicos, como el método de la ‘parada y arranque’ o la técnica de la ‘compresión’, para ayudar a controlar la eyaculación precoz.

Terapia de pareja: Abordando los problemas íntimos en conjunto

La terapia de pareja se enfoca en el impacto que los trastornos sexuales tienen en la relación de pareja y busca fortalecer la comunicación y la intimidad. Algunas estrategias utilizadas incluyen:

  • Fomentar la empatía y la comprensión entre los miembros de la pareja para superar la frustración y la incomunicación.
  • Trabajar en conjunto para restablecer la intimidad física y la conexión emocional.
  • Desarrollar estrategias para mejorar la comunicación sexual y explorar nuevas formas de placer mutuo.

Intervención psicoterapéutica: Apoyo emocional y manejo de trastornos asociados

En casos más complejos, la intervención psicoterapéutica puede ser necesaria para abordar trastornos sexuales asociados a situaciones de trauma, estrés o trastornos psicológicos subyacentes. Algunos enfoques utilizados son:

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): se centra en identificar y modificar los pensamientos y comportamientos disfuncionales en relación con la sexualidad.
  • Terapia de apoyo emocional: brinda un espacio seguro y confidencial para expresar emociones, trabajar en la autoestima y aprender estrategias de afrontamiento.
  • Terapia de pareja y familiar: cuando los trastornos sexuales tienen un impacto significativo en las relaciones familiares, esta modalidad terapéutica puede ayudar a abordar los conflictos y mejorar la dinámica familiar.

Mención especial debe hacerse a la importancia de buscar ayuda profesional cualificada y de confianza para abordar los trastornos sexuales. Cada persona es única y, por lo tanto, los tratamientos deben adaptarse a sus circunstancias personales y necesidades específicas. El apoyo de un profesional experimentado, una sexóloga, puede ayudar a superar los desafíos y mejorar la calidad de vida sexual y emocional.

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